Sálvame

Con un bisturí abrieron mi pecho,
me dejaron suspendida entre la vida y la muerte
mientras se robaban mi corazón.

Sobre esa camilla de hospital de tercera
hubiera preferido una lobotomía,
un cambio de rostro, hasta la amputación de una pierna.

Me despojaron de lo único que me permitía amarte,
de lo que me daba ilusión al despertar en esta pesadilla.
Perdí el instinto para permanecer de pie,
para atravesar el desierto amarillo de tus ojos.

Me dejaron con heridas que el tiempo no cura,
a carne viva se van pudriendo abandonándome.
Arraigadas heridas que me muerdo cuando la enfermera voltea;
¿Qué más puedo hacer cuando no tengo otra cosa que me haga sentir?

Desvaneciendo

Irreal tenía que ser para separarme de mí.
Mentiras tenía que creer para encontrar la verdad.
Calabozos donde guardara recuerdos para que no se me escapen como palomas.

No existo para ser libre, soy invisible,
luminosa como los rayos lazer de las galaxias lejanas.
Desaparezco entre las multitudes porque no sé quiénes son ustedes.

Desvaneciéndome voy entre los azules y verdes.
Clamores y ocasos de mañanas sin historia me quedo
para mirarte de nuevo sin ojos y sin escrúpulos.