Doña Perfecta

Es horrible, no es peor que horrible ¡ES NEFASTO! es más que nefasto hacerlo todo mal.

No hay nada peor que defraudarte, que no puedas vivir bajo la expectativas que los demás tienen para ti.
Hoy renuncié a mi trabajo, renuncié a la felicidad y hasta otras miles de cosas en mi lista.
Me siento con ganas de dejarlo todo dentro de una maleta e irme lejos a donde no tenga que usar zapatos.
Quiero dejar la civilización y volver a lo orgánico a lo natural. No tener que rendir cuentas y tampoco tener un espacio tiempo para existir.

Me siento un poco mal, tanto que no tengo ganas de hablar. No tengo ganas de comer y me autocastigo con boberías para ver si herirme me produzca un poco de placer.

No tengo ganas de nada, quiero desaparecer…. borrarme del planeta y juntarme con las cansadas nubes. Caer de la copa de los árboles como una hoja seca y llenar de nada un parque que pierde su verde color durante el otoño.

Fotografía por maita2008

Si el viento me lo pide

Somos el reflejo de un otoño largo y cansado, el suspiro de un cálido verano del que me hubiera gustado guardar algún nítido recuerdo. Esos días que caminé por la playa sin sandalias para sentir la arena y rabiar de manera descomunal al notar mi verdadera diminuta dimensión.

Un helado invierno, cortante y sinuoso, ventiscas arrolladoras que congelan mis lágrimas. Soy un espejismo, soy una irrealidad, soy la muerte. Primavera, retoño y vivacidad que espero no perder o estar derrochando de más. Me siento como un niña extraviada en medio de la floresta, me siento indiferente ante las penetrantes miradas de estos mutantes que se dejan llamar humanos, me siento capaz de perder la razón si el viento me lo pide.

Vaya tiempo… vaya hombre, vaya condena.