Así es la Vida

La vida es difícil, de eso no hay duda. En cada realidad existen una serie de problemas diferentes que impactan a un ser humano de forma distinta y aunque visto desde afuera podemos juzgar lo que ocurre, nunca sabremos con certeza lo que la persona está viviendo internamente.

Lo que sí podemos controlar es la vida que tenemos. Y aunque hay días en que me cuestiono mucho sobre mi camino, tengo confianza en que me estoy moviendo hacia los objetivos que tengo.

El otro día escuché en la tele que la diversión es un invento del siglo XXI. Antes la gente no tenía tanto tiempo libre, ni se preocupaba por ser feliz, ni se cuestionaba filosóficamente acerca del significado de la vida y no soñaba que podían existir cosas diferentes… Y no me mal entiendan, yo no digo que ojalá todo volviera a ser como antes, para nada. Sólo opino que hay cosas muy importantes que estamos olvidando y no quería dejar pasar más tiempo para compartirles estos puntos:

Yo no creo en la filosofía del mínimo esfuerzo. Que la eficiencia va sobre simplificar procesos; pero eso no aplica en la vida. Que no te vendan la idea de “no hagas nada”; eso se llama mediocridad.

Fracasa, es mejor eso que no intentar nada. Y lo digo en serio, pierde dinero, confía en gente transa, quiebra una empresa, sé malo tocando un instrumento, ama y que no te importe si te dejan; al menos intentaste algo.

Pero luego aprende, que no tiene caso tropezar con la misma piedra.

No te tomes las cosas tan a pecho. Soy consultora, si me tomara personal todas las veces que me han gritado, insultado y dicho que no; ya me hubiera suicidado. En este giro se aprende que todos somos espejo y reflejo de uno mismo.

Neta, no te apures por las cosas que no puedes cambiar.

Dedícate a algo que te guste.

Nada pasa de la noche a la mañana. Ni si quiera la riqueza de Mark Zuckerberg, cuando dicen que Facebook fue un éxito de la mañana a la noche, se refieren a un proceso de 5 años en USA y 10 en Latinoamérica; que no te engañen y, mejor manos a la obra.

La única cura para las preocupaciones es la activación. Si estás haciendo algo por cambiar tu estado, no tendrás tiempo de estar preocupada. 

Ten miedo, pero no dejes que eso te frene.

Decide. Cuando te pregunten a dónde quieres ir a comer, propón un lugar. Escoge una profesión, ten un hobby, selecciona sólo un par de zapatos de la tienda, piensa a dónde irás de vacaciones. Te lo ruego, no seas pasivo y no te dejes deslumbrar por lo que otros piensan. Crea tu propia personalidad.

No lo quieras todo

Inicié mi carrera como emprendedora a los 23 años; con ganas de comerme el mundo de una mordida y con la idea de que todo era posible. Las empresarias que me conocieron en ese tiempo me decían que yo era “adorable”; que se notaba que no tenía idea de lo que me esperaba. Cuando compartían sus experiencias conmigo, no dejaban pasar la oportunidad de recalcar que sin importar lo que yo hiciera, nunca lo tendría todo.

 

Obviamente ese comentario me sacaba de onda, porque siempre he sido una mujer idealista y positiva, así que hasta me ofendía al escuchar esas palabras. Hoy, a mis 28 años, recuerdo esos momentos con ironía. Y he podido entender y experimentar en carne propia, que en realidad nunca lo he querido todo.

 

¿Por qué?

 

Porque cuando alguien quiere todo, significa que no tiene una motivación. Que no sabe jerarquizar y hacer una lista de prioridades. Y por lo mismo, esa persona se pierde. No tendría nada de malo si a ti no te interesa ser experta en historia del arte, o si no quieres ser mamá o si ya probaste el estilo de vida saludable y no se acopló a tu vida cotidiana.

 

Para cada cosa hay un tiempo. Y hay lugar si conoces el grado de importancia que le quieres dar a las cosas. Si sientes que tu carrera profesional va por delante de la personal, no tienes por qué disculparte con nadie por eso. Igual si elegiste ser mamá de tiempo completo y quedarte en casa, si es lo que quieres, sé honesta contigo y enfócate en eso. Nadie va a acribillarte. Tú decides.

 

Lo que selecciones, hazlo con convicción porque luego vendrán los sacrificios. Y no lo digo como una mártir, al contrario, lo digo con orgullo porque tener claras mis prioridades me ha ayudado a enfocar mi tiempo y mi energía en lo que quiero. Como empresaria he renunciado a la siesta después de comer. Me he perdido fiestas y cumpleaños de amigos y familiares. Me he desvelado para cumplir con las entregas y, a veces he tenido que posponer actividades personales para completar mis tareas. He tenido que aprender a ser disciplinada en mis hábitos diarios y para cumplir mis sueños he sacrificado horas de ocio. Me he quedado sin cobrar sueldo para pagar a mis colaboradores. He tenido que dar la cara por errores de terceros y me han insultado personas que no tenían el derecho de hablarme así, pero aguanté.

 

No soy madre y por el momento entre mis planes no está iniciar una familia porque no tengo forma de ofrecer el tiempo que un hijo requiere. He escogido sin dudar a un sólo hombre para compartir mi vida y me siento feliz. Me he caído y me he equivocado, pero aprendí de eso y me levanté. Sigo buscando nuevas formas de superarme y me disculpo con los que he fallado porque no les pude dedicar tiempo. Tuve que renunciar a hobbies para enfocarme. Acepté mis imperfecciones y aprendí a quererme como soy; con la cara y el cuerpo que Dios me dio.

No lo tengo todo y ciertamente no lo necesito. No lo quiero todo pero quiero todo lo que tengo.

¡Gracias a la vida que me ha enseñado a luchar para obtener. Inhalo para encontrarme con mi fuerza interior. Decreto que creo, y puedo crear la oportunidad que necesito!

Mujeres, tengamos valor para decir lo que pensamos; de escoger lo que queremos; de ser quienes somos. Vayamos en busca de lo nuestro, sin dejarnos atrapar con estereotipos de género y belleza.

Reciban un gran abrazo,

Amelia

Milagro Particular

La vida me demuestra constantemente que se necesita mucho esfuerzo y entereza para lograr lo que uno se propone. Que no importa que tan inteligente, que tan talentosa o aplicada seas; sin rigor uno se estanca. Un virtuoso para convertirse en lo que es requiere de práctica y sacrifica mucho para poder dedicarse a lo que ama… y aún cuando todo lo hagas al pie de la letra, cabe la gran posibilidad de que fracases en el intento.

Pero bueno, también he aprendido que eventualmente llegan las satisfacciones. Hace unos meses escribí la entrada titulada “Llegará el Sí”. Hablaba sobre el fracaso, en particular sobre el fallo negativo que tubo mi guión de largometraje animado “Xibalba”. Por tercer año consecutivo había sido desechado para entrar al Laboratorio de Guión dentro del marco de Cinefilia en Colombia y claro que me sentía devastada.

Una de las primeras cosas que le dije a Diego era que – yo nunca ganaba – … Que en esos tres años había estado trabajando continuamente para mejorar mi guión y que siempre mis esperanzas terminaban teñidas de lágrimas y auto-flagelaciones. Él me aseguró que era mejor haber participado que nunca intentar nada, porque no sabía cuan cerca podía estar de ese “sí”.

Y bueno… tenía que compartirles que ocurrió un milagro. Que hace 2 semanas recibí un mail que casi borro pensando que era Spam, en donde se comunicaban conmigo de parte del Laboratorio de Guión porque era posible que una persona cancelara su participación y yo era la siguiente en la lista. Les explico un poco, a este programa aceptan a 22 proyecto, literal el mío era el número 23 de los más de trescientos que fueron enviados. Podía participar de cualquier país iberoamericano y por lo menos 10 personas serían directamente colombianas; así que las posibilidades fueron siempre pocas. Pero allí estaba yo, presenciando el asombroso destino que ya lo tenía todo bien planeado.

Ahora estoy a 6 días de embarcarme en esta aventura y no podría estar más nerviosa, más expectante y feliz… que bueno que no me di por vencida, que lo intenté y que sin importar cuantas batalles gane o pierda, seguiré luchando por las cosas que crea.

5 Secretos para las Ventas Exitosas

Conversar con un nuevo cliente y aterrizar sus proyectos me emociona porque me permite desarrollar mi creatividad y ofrecerle soluciones. Es un verdadero placer dedicarme a la consultoría en marketing digital y el día de hoy quiero compartir con ustedes 5 verdades que me han ayudado a ser una mejor consultora y, desde luego, una excelente vendedora.

Prepárate. Estudia y aprende constantemente sobre el giro de tu industria, para siempre estar al día y ofrecer un punto de vista actual. Las personas que dominan el tema del que están hablando, siempre destacan.

Cree al 100% en tu producto o servicio. Si no puedes ser la embajadora número 1 del producto o servicio que ofreces, entonces es momento de considerar un cambio radical en tu vida. Una persona motivada, que cree en su equipo de trabajo y conoce su producto, será exitosa vendiendo porque su confianza no tiene fronteras.

Cuida tu imagen. Verse limpio y presentable ante un cliente es muy importante para causar una buena primera impresión. Como ellos asociarán tu aspecto con el de la empresa que representas, es muy importante que estés a la altura.

Confía en ti. Tu personalidad, conocimiento y facilidad para relacionarte son tus mejores armas al momento de consultar y conocer gente nueva. Aprovecha esas virtudes y sal al mundo a brillar.

El no ya lo tienes. Cuando dudes entre llamar a un cliente potencial, dar seguimiento a una cotización que enviaste y/o hacer contacto con un nuevo cliente: no pienses las cosas dos veces. Sólo toma el teléfono y llama. No te dejes desmotivar por el rechazo, al contrario, motívate con la oportunidad que se te está presentando y no te rindas.

Y sólo porque vender me apasiona y me realiza, les compartiré el secreto que más me ha ayudado:

Mucha gente intenta hacer guiones de venta o te impone un estilo con el que puedes no estar de acuerdo y que no va contigo… Lo que yo siempre recomiendo es que sigas tus instintos y que te diferencies siendo tú mismo. Hay cosas que le van a funcionar a unas personas, pero que pueden no funcionarte a ti. Lo más importante es que te sientas a gusto y adoptar lo que te acomode para cada situación.

“El que cree, crea”.

Amelia

Hola I am Back!

Después de 2 años de no hacer ninguna entrada regreso formalmente al blogging y estoy muy feliz.

Desde chica siempre tuve un diario, de hecho a excepción del primer tomo, tengo todos los demás y aún en mi edad adulta los consulto y me sorprendo de la gran sabiduría que solía tener cuando era niña.

Me pasa mucho que veo con tristeza como antes tenía miles de sueños, de metas y de aspiraciones; pero ahora me cacho procrastinando y dandole largas a las cosas que quiero hacer por tonterías como:

  1. Hacer mi vida al rededor de terceros. (Inserte: novio, madre, amiga, hermana, esposa, abuelo, etc.)
  2. Dejar para mañana todo lo que NETA si puedo hacer hoy.
  3. Me invento maratones fabulosos de series en Netflix.
  4. Creo que algo es imposible.
  5. Me da floja o me da pena.

Pero, después de un largo viaje que hice hace poco, me di cuenta que no tengo que dejar de hacer las cosas que amo por miedo o pretextos. Si quiero escribir lo voy hacer porque me hace feliz y si a nadie le gusta o le parece, está perfecto. Yo simplemente extrañaba ser libre y quiero invitarnos a que seamos niños de nuevo.

  • A que no tengamos miedo de hacer el ridículo,
  • A soñar cosas tan guajiras que nos den ganas de hacerlas,
  • A disfrutar como si este fuera el último día,
  • A intentar aunque no nos salga todo bien a la primera.

Ahora, sí. Con esta nueva mentalidad sí podemos iniciar la semana.

Que tengan bonito lunes.

AE