Inspiración

Un nuevo año

SYDNEY, AUSTRALIA - JANUARY 01:  Fireworks light up the skyline over Sydney Harbour during the midnight fireworks session as Sydney Celebrates New Year's Eve with the theme of 'Time To Dream' on January 1, 2012 in Sydney, Australia.  (Photo by Ryan Pierse/Getty Images)

Después de que pasa el furor por el año nuevo, a mí me entra una terrible nostalgia por el pasado. Una parte mía ya estaba habituada al 2015 y sabía cómo vivirlo, pero este “rebot” repentino que me lleva de vuelta al día “1” me hace reflexionar sobre el poder del tiempo sobre mi vida.

Nada cambia de un día para otro, pero de una extraña forma pareciera que la sociedad ha sabido vendernos eso de la “nueva oportunidad”. Como si llegara enero y entonces sí, todos vamos hacer las cosas que no hicimos durante tantos meses.

¿Qué pasa cuando un propósito se queda incompleto por marzo o septiembre? ¿Qué acaso no podemos admitir que fallamos e inmediatamente nos volvemos a subir al caballo?

No sé… yo no creo en los própositos generales como “encontrar el amor” o “ganar más dinero”. Ninguna de esas dos cosas te llevan a ninguna parte porque no conforman un plan ni hay detrás una estrategia. Creo que si alguien me dice que quiere encontrar el amor, le recomendaría que busque unirse a actividades fuera del trabajo para conocer a más gente. O si alguien quiere ganar más dinero, ver si puede hacer trabajamos como “freelancer” o iniciar una pequeña empresa.

A mi edad, aunque sigo creyendo en el destino, creo más en la fuerza del trabajo, en la perseverancia y en la motivación personal, que en las 12 uvas o en los chones de colores.

Pero bueno, echo de menos el 2015… Es como cuando ya tienes una película que te encanta y quieres volverla a ver y a ver mil veces, al grado que olvidas que hay otras nuevas… Pues así me siento yo… Me queda la gratitud, las memorias y las ganas de seguir esculpiendo mi vida como joven adulta profesional, dedicándome a lo que me gusta y junto a las personas que amo. Mi propósito principal este año para combatir la nostalgia que siento, es ver la vida como un  gran proyecto y a más largo plazo, ¿quién dice que todo lo que quiero proponerme en esta vida lo voy a lograr en un año?

No hay prisa, y creo que eso es muy importante de recalcar. No tiene que todo pasar HOY. A veces lo olvido. Y cuando hablo con mi madre que está en los 50´s, ella se sorprende con todos mis proyectos y me dice que no me coma el mundo de un bocado. Y me pregunta qué planeo hacer a su edad porque ya no me van a quedar más sueños. Eso me ayuda a relajarme y a quitarme cierta presión auto-impuesta, porque hay tiempo para todo y ahora, lo más importante es disfrutar lo que elegí hacer.

Quiero que mi vida sea un colección inolvidable de momentos; no una lista de cosas por hacer. No significa que no tenga ya ambiciones, porque esa es una gran mentira. ¡Aún hay mil fronteras por conquistar!

Que este nuevo año no siga escribiendo 2015 en mis correos hasta febrero.

Que haga más cine.

Que sigan los proyectos y las peripecias en Hoppercat.

Que trabajar por dinero no sea la prioridad.

Madurar pero no perder la alegría que tienen los niños.

Viajar más. En México, en la ciudad, en el mundo… en mis sueños.

Seguir amando profundamente. Que sigamos siendo novios para decirnos cosas cursis sin importar la edad.

Escribir.

Pero lo que más quiero, es que ya no me importe el tiempo, que yo me sepa dar segundas oportunidades sin importar la fecha, que nunca sea tarde para fantasear… para disfrutar la vida.