Poemas

La Espina

me web cut

Jugaba en el jardín mientras brillaba el sol.

Las risas contagiaban cada recoveco,

Las memorias de la infancia se tornaron legendarias

hasta que vi en una rosa las espinas del amor.

Con esos sentimientos de lujuria y deseo,

dejé de ser una niña.

Sufrí y lloré cuando esa espina me pinchó.

El poco de sangre que me brotó se esparció en la memoria,

y me quedó claro que esas heridas eran capaces de matar.

Amar era cosa de valientes,

de cualquiera que no le importe estar expuesto y fracasar.

Porque a veces se ama con más de lo que uno tiene,

con más de lo que uno es.

Y pasó el tiempo…

me alejé de ese jardín, de esa vida.

Tenía miedo de esas heridas,

de esas decepciones que ya había vivido.

No tenía esperanza de comprender

y en su lugar deseé conocerme.

Para que cuando de nuevo me encontrara en ese jardín,

yo también supiera lo que significaban esas palabras.

Para que si fuera necesario

yo también sacara espinas.

Nos hicieron falta horas para esas historias de desamor,

porque cuando en esos lagos amarillos me miré

yo ya sabía el final de la historia.

No fue lo que pensé,

hasta ese momento solo conocía alejadas falacias.

Eso es el amor… inesperado, crucial, envolvente.

Así fuimos desde ese momento;

él el agua y yo un lirio que descansa

sobre su extensión en espera de más atardeceres.