El Suicidio de la Justicia

Que nos divida la incertidumbre y las malas prácticas, no quieran echarle la culpa al río ni a los muertos.

Que sean las pocas ganas de luchar la vergüenza de nuestra Patria querida. De nuestros padres revolucionarios que se partieron la madre para que pudieras ser libre. Hoy puede ser que no entiendas del todo lo que eso significa, toda la sangre derramada por inocentes que soñaban que podríamos ser ese gran país independiente que aún no podemos consolidar. Me duele que seas el cáncer de una sociedad joven que ya no guarda esperanza en su corazón.

Que se borre tu rostro del mapa y se abra el paso a los que sí quieran progresar. Que descanses esta noche en las manos de un vodka seco y sin hielos, que el mañana ha de traer la luz y de ella no podrás ocultarte. Yo seré tu verdugo, la que jale la cuerda cuando te degollen en medio de la plaza. Que te escuchen todos y que al menos tu muerte sirva de ejemplo a otros cuando tu historia sea contada; que al menos sirvas de escarmiento.

7 comentarios sobre “El Suicidio de la Justicia”

  1. Poder decir la verdad desnuda y cruda con un dejo de amargura y al mismo tiempo de rabia, no es un don que todos tenemos, pero tu Amelia haz llevado en palabras el padecer de muchos, que vemos que la palbra Justicia ya no tiene significado. gracias

  2. Hola Amelia, a tu pedido de visita de tu sitio correspondo y agrego este comentario como prueba de ello. He recorrido tu sitio, me ha parecido super interesante, diferente, amigable y entretenido. En verdad tienes un espacio virtual muy bello, te felicito por ello. Gracias además por visitar mi sitio.
    Saludos

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