Poemas

Carta del Viaje Espacial

Encontré la libertad que dejaste junto a mis zapatos hace 24 años. Hice un mapa del mundo para trazar mis rutas trasatlánticas y dejarte dicho que un día volvería con ganas de contártelo todo.

Guardé tu voz dentro de una caja de música que escuché en mis sueños. Me acompañó como amuleto en esos días de batallas, me calmó las heridas y silenció los aullidos de la agonía.

Tu recuerdo se volvió mi fortaleza, me dio certeza para vivir sin cuestionar mi procedencia, mi verdad. Me enseñaste a apartarme del mundo y no buscar un comparativo; ahora entiendo que seamos mágicos extraterrestres. Me devolviste la confianza y no dudas nunca de lo que soy capaz; te agradezco que no limitaras mis pensamientos y me dejaras ser.

Hoy, se iluminó mi camino y me di cuenta de lo que era obvio, me sentí mal por los pleitos y las malas palabras, sentí nostalgia por las risas y las cenas en la cocina. Valoré la vida y me dieron ganas de decirte cuanto te amo, decirte que eres mi modelo a seguir y la persona en quien mido mis propia huellas.

Siento mucho si alguna vez te mentí, si no medí mi calidad humana y atenté contra el bello regalo de la vida. No me preguntes porque pero hoy entiendo bien la mortalidad y me aterra pensar que no este haciendo algo extraordinario con mi tiempo.

Te envío besos espaciales que te darán las estrellas, cálidos abrazos que sentirás si las gotas de lluvia caen sobre tus hombros. Soy feliz quiero que lo sepas, que te siento a mi lado a pesar del dolor que se ha dio borrando; me siento distinta sin ese órgano enfermo que ahora ya tiene derecho a ser parte de mi.