Fotografias, Poemas

Araña

Suaves medias satinas color negras como sus fantasías.
Labios rojos Chanel que no dejan rastro para que los sigan las ratas
y que no se despintan de tus mejillas cuando me voy de tu lado.

Me cubro el rostro como la viuda negra para nadie me vea llorar…
para que no vean como te extraño mientras sólo te encuentras en la otra habitación.

Me avergüenzo de mi pasado, de los otros hombres que frecuenten mientras te esperaba,
el autoengaño que eso provocó y que ahora me han vuelto una mujer despreciable.
Me tomas de la mano de cualquier forma y me sacas a pasear aunque lo que dicen es lo peor.
Susurran a mis espaldas esos falsos lamentos de nostalgia,
hombres que nunca supieron amarme como tú, hombres que sólo me humillaron.

Descarados los que aún osan marcarme para gritar mi nombre,
mentiras que pudren esa dulzura tuya,
déspotas, malditos, hijos de puta… condenados rabiosos que por culpa de su complejo de Electra
creen que yo soy igual de piruja que su madre.

Fea y podrida como una tarantula es mi alma sin ti.
Grises son mis días y mi vida vacía.
Sin tí, ni el café de la mañana tines sabor…
sin mi sol, sólo soy una araña… una maldita obsesión.