Pinturas, Poemas

Sálvame

Con un bisturí abrieron mi pecho,
me dejaron suspendida entre la vida y la muerte
mientras se robaban mi corazón.

Sobre esa camilla de hospital de tercera
hubiera preferido una lobotomía,
un cambio de rostro, hasta la amputación de una pierna.

Me despojaron de lo único que me permitía amarte,
de lo que me daba ilusión al despertar en esta pesadilla.
Perdí el instinto para permanecer de pie,
para atravesar el desierto amarillo de tus ojos.

Me dejaron con heridas que el tiempo no cura,
a carne viva se van pudriendo abandonándome.
Arraigadas heridas que me muerdo cuando la enfermera voltea;
¿Qué más puedo hacer cuando no tengo otra cosa que me haga sentir?