Fotografias, Poemas

Ella bailaba

Un tango largo a solas con su reflejo.
Un par de castañuelas para cantar una sevillana.
Una zapatilla rota por cada piruet que no dio…

Cortejada por el mismo deseo que tiene el diablo por los vivos,
altanera como su sombra y airosa sale la salsera de su baile de salón.
Con un poco de carmín en esos seductores labios
me dicta al oído las cosas malignas que podría hacerme si nos quedamos a oscuras.