Pinturas, Poemas

Descorazonada

Quítamelo, arráncamelo, lámelo.
Cómetelo y arrojalo contra la pared.

Toma anda, te lo regalo para que escupas sobre él.
Para que lo mastiques y quizá
te crezca uno dentro de ese vacío pecho.

Envídiame porque se amar,
porque soy vulnerable y puedes destruirme.
Recuerda también, que dentro de ese dolor que siento
siempre podré volver a nacer.