Pinturas, Poemas

Los pies de Jesús

No lo reconocimos entre nosotros los simples mortales.
No creímos en sus palabras
por miedo a la verdad,
a lo puro, a lo que tendría sentido.

Dejamos que caminara la pasión,
que sangrara su frente por culpa de las espinas.
Hicimos que cargara la cruz acuestas y el perdón de la humanidad,
que pidiera a su padre que nos amara sin importar nuestra condición.

Rey del cielo, redentor de lo justo y lo humano.
Todopoderoso, energía, transformación, fe.
Más allá de la religión, del milagro, de las promesas;
sin color, sin tamaño, sin raza: iluminación.
A ti que caminas descalzo déjame cuestionarme,
déjame ser libre para amarte de la única forma que sé: desconvencional.