Poemas

Si el viento me lo pide

Somos el reflejo de un otoño largo y cansado, el suspiro de un cálido verano del que me hubiera gustado guardar algún nítido recuerdo. Esos días que caminé por la playa sin sandalias para sentir la arena y rabiar de manera descomunal al notar mi verdadera diminuta dimensión.

Un helado invierno, cortante y sinuoso, ventiscas arrolladoras que congelan mis lágrimas. Soy un espejismo, soy una irrealidad, soy la muerte. Primavera, retoño y vivacidad que espero no perder o estar derrochando de más. Me siento como un niña extraviada en medio de la floresta, me siento indiferente ante las penetrantes miradas de estos mutantes que se dejan llamar humanos, me siento capaz de perder la razón si el viento me lo pide.

Vaya tiempo… vaya hombre, vaya condena.